Guía completa

Hollín y trayectos de cinco minutos

La EGR devuelve una parte de los gases de escape a la admisión para bajar la temperatura de combustión y los óxidos de nitrógeno. El precio de esa función es la suciedad. En un coche que va del trabajo al súper y del súper a casa, con colas en las entradas a Badalona y en las calles del centro, el motor pasa mucho tiempo frío o a pocas vueltas. En esas condiciones el hollín se adhiere en la válvula y en el colector, y con los meses forma una capa dura que impide cerrar bien.

Limpiar o cambiar: cómo lo decidimos

No hay una regla fija por kilómetros. Si el motor eléctrico responde a las órdenes y el asiento no está dañado, la limpieza devuelve el funcionamiento correcto y es la opción lógica. Si el actuador da error, la válvula se queda a medio recorrido aun limpia o el eje tiene holgura, la sustituimos. Si el colector también está taponado, lo valoramos contigo: de poco sirve una válvula limpia respirando por un tubo medio cerrado.

Lo que comprobamos alrededor

Una EGR que se ensucia muy deprisa a veces es la consecuencia, no la causa: un inyector que gotea, un caudalímetro descalibrado o un respiradero de cárter que manda vapores de aceite. Echamos un vistazo a todo ello para que la reparación aguante.