Guía completa
De “la radio” al centro de mando del coche
El sistema multimedia ha dejado de ser solo la radio para convertirse en el punto donde se gestiona la navegación, las llamadas, la climatización, los ajustes del vehículo, las cámaras y buena parte de las asistencias a la conducción. Cuando la pantalla falla, se resiente una parte considerable de la experiencia al volante. Y cuando un cliente quiere modernizar un coche algo más antiguo con CarPlay o Android Auto, este es también el servicio que se encarga de instalar el equipo con los adaptadores necesarios.
La pantalla congelada, el caso más habitual
En equipos de fábrica —BMW iDrive, Audi MMI, Mercedes COMAND, VAG MIB— el problema más frecuente es una pantalla que deja de responder al tacto. El primer paso es un reinicio completo, con el procedimiento propio de cada marca: normalmente una combinación de botones mantenida entre 10 y 30 segundos, que resuelve el problema en la mayoría de los casos.
Si vuelve a fallar, hay un problema de hardware detrás: un condensador deteriorado en la placa, memoria interna llena o dañada, o software desfasado. Las soluciones posibles van desde una actualización de firmware (50-100 €) hasta una reparación de placa por un especialista (200-500 €), pasando por sustituir el equipo por uno original nuevo (800-2.000 €, la opción más cara) o por un aftermarket compatible (200-800 €, con algo menos de integración pero funciones más modernas).
Instalar CarPlay o Android Auto en un coche que no lo trae
Es un encargo habitual en coches de entre 2010 y 2018. La solución pasa por un equipo aftermarket de calidad —trabajamos con Pioneer, Kenwood, Sony y Alpine según presupuesto y gama— junto con los adaptadores específicos: marco 1-DIN o 2-DIN del modelo concreto, adaptador CAN-bus para que sigan funcionando los controles del volante, el sensor de luces y la marcha atrás, antena DAB+ si se quiere radio digital, y un micrófono externo con mejor captación que el integrado en el equipo. Una instalación bien hecha deja el cableado oculto, el marco encajado sin huecos y todas las funciones del coche operativas; eso es justamente lo que diferencia el trabajo de los talleres que “meten la radio y listo” y luego dan problemas a los pocos meses.
El cableado de la puerta, la avería que no se ve
Cuando se pierde sonido en una sola puerta, el altavoz suele estar bien. La causa más común es el cableado que pasa por el fuelle de goma de la puerta, que con más de 100.000 km de aperturas termina rompiéndose por dentro. La reparación, con resoldadura de hilos, cuesta entre 80 y 150 €. El mismo cableado suele afectar también al cierre, la ventanilla y el espejo eléctrico de esa puerta, así que conviene revisarlo todo junto.
Cámaras 360º: cobertura limitada en casos complejos
Para cámaras traseras sencillas trabajamos sin problema. Los sistemas de conducción semi-autónoma con calibración de cámara frontal —Tesla, BMW Driving Assistant, Mercedes Distronic— requieren un equipo de calibración muy específico que no compensa tener para casos puntuales, así que en esos derivamos a un especialista.