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El motivo más repetido de una ITV suspendida

Si algo suspende una inspección, hay bastantes probabilidades de que sea la iluminación. El fallo que más vemos entre clientes que llegan tras una ITV rechazada no es una bombilla fundida sin darse cuenta —que también pasa—, sino el corrector de luces mal alineado. Resolver cualquiera de los dos cuesta entre 30 y 90 €, y una revisión antes de pasar la inspección evita el viaje de vuelta.

No todas las bombillas son iguales

Las halógenas H1, H4, H7 y H11 son las más tradicionales, con una vida de entre 500 y 1.000 horas y un cambio sencillo. Las LED, cada vez más presentes, superan las 5.000 horas de vida útil pero necesitan homologación específica para ser legales. Las de xenón —D1S, D2S, D3S, D4S— dan una luz de alta intensidad con vida similar a las halógenas, aunque su precio es mucho mayor, entre 80 y 200 € la unidad. Y los módulos matrix o full-LED son electrónica completa, caros y que requieren programación al sustituirlos. Comprobar la referencia exacta antes de comprar es clave: un H4 y un H7 no son intercambiables, y montar la equivocada puede dañar el faro.

El paso que casi nadie ofrece: el reglaje

Después de cambiar una bombilla o un faro, el ajuste con regloscopio es obligatorio. Las bombillas nuevas tienen el filamento en una posición ligeramente distinta a la vieja, lo que modifica el haz de luz. Sin ese ajuste, las luces pueden deslumbrar a otros conductores, y es justo lo que la ITV detecta con un luxómetro. Aquí el reglaje va incluido sin coste extra en cada cambio, precisamente para evitar tener que volver a pasar la inspección por algo que se soluciona en cinco minutos.

Conversión a LED, dentro de la ley

Bastantes clientes preguntan si pueden cambiar sus halógenas por LED. La respuesta es que sí, pero solo con kits homologados que lleven la marca E y su número de homologación. Los kits que se anuncian como “máxima potencia” en tiendas online baratas, en su inmensa mayoría, no la tienen, y la ITV los identifica sin dificultad. Si te interesa el cambio, te orientamos hacia los que sí cumplen la normativa antes de que gastes en algo que luego no vas a poder mantener.

Faros amarillentos: no siempre hay que sustituir

Si el problema es que el plástico del faro se ha vuelto amarillento por el sol, ese es un servicio distinto —pulido del policarbonato más tratamiento UV— que ofrecemos en detailing y que sale bastante más barato que cambiar el faro completo.