Guía completa

Manual, automática, doble embrague o CVT

Bajo la misma palabra hay cuatro máquinas distintas. La manual de toda la vida tiene sincronizadores que se gastan con los años. La automática con convertidor es robusta si su aceite se cambia a tiempo. La de doble embrague cambia muy rápido, pero depende de una unidad electrónica y de un aceite en buen estado. La CVT, sin marchas fijas, es muy sensible a usar exactamente el fluido que pide el fabricante. Un aceite equivocado en cualquiera de las tres últimas puede dar problemas en poco tiempo.

Atasco y cuesta arriba

En Badalona la caja trabaja más en ciudad que en carretera. Las retenciones en los accesos y el tráfico de arranque y parada calientan el aceite de las automáticas y de doble embrague, que pasan el día embragando y soltando a poca velocidad. Con una manual, las salidas en cuesta, como en las calles del Canyadó, cargan el embrague y castigan la primera y la marcha atrás.

Por eso, si casi todo tu uso es urbano, tiene sentido revisar el aceite de la caja antes de lo que marca el plan más largo del fabricante.

Cuándo hace falta un especialista

Hay averías que se resuelven con aceite, adaptaciones o un retén. Otras exigen abrir la caja o reparar la mecatrónica en un banco específico. Te decimos en qué caso estás con los datos de la diagnosis delante, y si el trabajo no es nuestro, te lo explicamos sin rodeos.